Eliges una meta. Escribes por qué la quieres. Y a partir de ahí, alguien se entera cada día de si cumpliste o no.
Sin tarjeta. Sin contrato. Cancelas en dos clics.
30 días
Tres días perfectos. Falla el jueves —una cena, un viaje, un mal día— y el viernes ya no vuelve. El fallo nunca fue el problema. El problema es lo que te dices el día después.
Aquí un día fallado no borra nada. La racha se acuerda de todo lo que sí hiciste.
Ya viste los vídeos. Ya leíste el libro. Ya te bajaste tres apps que abriste dos veces. Sabes perfectamente qué tendrías que hacer. Lo que nunca has tenido es que alguien esté mirando.
Lo que ya has probado
Lo que no
30 o 90 días. Concreta, medible, tuya.
La razón de verdad, no la presentable. La vas a volver a leer los días malos.
Marcas si cumpliste. La racha crece. Y sabes que no estás contándotelo solo a ti.
Rutinas y retos para cumplir, no para admirar.
Sin dietas imposibles. Lo que se sostiene un año.
Lecturas, resúmenes y un ritmo que se puede mantener.
Lo que hace la gente que sí avanza, sin humo.
Todo el contenido es educativo. No sustituye asesoramiento médico, nutricional ni profesional.
TODO: nombre del fundador
TODO: por qué existe Clubive, en primera persona.
TODO: qué pacto está cumpliendo el fundador ahora mismo.
TODO: en qué día va de ese pacto.
No. Un día fallado no borra lo que ya hiciste: tu historial completo se queda y sigues desde donde estabas. Abandonar es una decisión; fallar un jueves no lo es.
Es la duda más razonable de todas. Por eso puedes empezar sin tarjeta: primero la racha, después el pago. Y si un mes ves que no lo estás usando, cancelas en dos clics sin escribirle a nadie.
No es una biblioteca de contenido que puedas ignorar. Es un compromiso con fecha, un recordatorio diario y alguien al otro lado. La diferencia se nota al tercer día.
Se renueva cada mes hasta que lo canceles, y lo cancelas tú desde el portal de facturación, sin llamadas ni formularios. El acceso te dura hasta el final del mes que ya pagaste.
Los pagos los procesa Stripe. Clubive no guarda los datos de tu tarjeta en ningún momento.
No. Clubive no es un entrenador ni un nutricionista: es el sistema que hace que cumplas el plan que elijas. El contenido es educativo y no sustituye asesoramiento profesional.
¿Te queda otra duda? Mira todas las preguntas frecuentes.
Menos que una cena que no te acuerdas de haber comido.
Pagos seguros con Stripe. Cancelas cuando quieras.
Dentro de un año vas a estar contando una historia.
Ahora decides cuál.
Gratis 48 horas. Sin tarjeta.